Volver lisa y brillante una superficie por medio de abrasivos de grano muy fino o por frotación con un bruñidor. En relojería es preciso que todas las piezas expuestas al rozamiento estén bien pulidas.
Volver lisa y brillante una superficie por medio de abrasivos de grano muy fino o por frotación con un bruñidor. En relojería es preciso que todas las piezas expuestas al rozamiento estén bien pulidas.